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Mundo

Filipinas: Inician causa de beatificación de Richard Fernando SJ

Los jesuitas de Filipinas han comenzado a promover la beatificación del Hno. Richard Fernando SJ, quien falleció frustrando un atentado mientras servía en una escuela de Camboya en 1996.  

En una carta emitida el 31 de julio, Fiesta de San Ignacio de Loyola, el Provincial de Filipinas, P. Antonio Moreno SJ, anunció que el P. General Arturo Sosa SJ había respaldado su propuesta de iniciar formalmente la causa de beatificación de “Richie” Fernando, la cual sería posible gracias a la nueva vía de beatificación abierta por el Papa Francisco, que se centra en el ofrecimiento libre y voluntario de la propia vida, en un acto heroico de amor hacia los demás. 

Fernando fue enviado a Camboya para su Regencia en mayo de 1995 en Banteay Prieb, el centro jesuita de formación profesional para sobrevivientes de minas terrestres, polio y personas con discapacidades de aprendizaje. Rápidamente aprendió Khmer para conversar con los estudiantes, quedando impactado por sus historias de supervivencia durante el régimen de Pol Pot. 

El 17 de octubre de 1996, el personal de Banteay Prieb, incluido Fernando, tuvo una reunión con un estudiante discapacitado llamado Sarom, quien había cometido varios delitos en el centro. El director le comunicó que ya no sería admitido en un siguiente periodo, dado su mal comportamiento tras numerosas advertencias. 

Luego de recibir la noticia, Sarom sacó una granada de mano y se dirigió a una clase llena de estudiantes. Quizás dándose cuenta de que los estudiantes no tenían oportunidad de escapar debido a las barras colocadas en las ventanas del salón, Fernando saltó detrás de Sarom y los sostuvo por los brazos. Fernando tenía un especial afecto por el joven y trataba de evitar que cumpliera su propósito. La granada cayó de la mano de Sarom y explotó justo detrás de ambos. Fernando cayó al suelo todavía abrazando a Sarom, protegiéndolo de la explosión. Fue el único en morir. Tenía solo 26 años. 

En un diario escrito durante un retiro espiritual, el joven escribió un texto sobre su disposición a aceptar la voluntad de Dios. "Deseo, cuando muera, que la gente recuerde no cuán grande, poderoso o talentoso era, sino que serví y defendí la verdad, di testimonio de lo que era correcto, era sincero en todas mis acciones. En otras palabras, que amé y seguí a Cristo".

En su carta, el P. Moreno señaló: “Desde su muerte, varias expresiones de devoción a Richie han surgido y continuado, no solo en Filipinas y Camboya, sino también en otros lugares. Subrayó también la importancia de presentar un caso convincente ante las autoridades vaticanas, lo cual implicará una amplia recopilación de datos. Un equipo se ha formado para facilitar el proceso y realizar este trabajo preparatorio. 

(Con información de Jesuit Asia Pacific Conference)

 

 

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